Las resinas actúan como matriz del material compuesto, impregnando las fibras y dando cohesión a la estructura final. Aportan resistencia a la compresión, adhesión entre capas y estabilidad dimensional, manteniendo la orientación correcta de las fibras.
Existen distintos tipos de resina, siendo las más habituales poliéster, viniléster y epoxi. Su uso se adapta a diferentes procesos de fabricación como laminado manual, bolsa de vacío, infusión, RTM o sistemas preimpregnados.